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Alimentos que debes eliminar en tu dieta si quieres perder grasa

Cuando se trata de realizar una transformación corporal, ya sea para perder grasa o para ganar masa muscular, debemos tener en cuenta una serie de factores que de no estar presentes, simplemente sería imposible lograr cualquier objetivo. Sabemos que el deporte (dependiendo de nuestra meta) cobra una especial relevancia y por ello es que son muchos los que deciden darle una importancia mucho más allá de lo adecuado, pensado que más es mejor, cuando la realidad es otra.

Por otra parte, la alimentación, a la que no se le suele prestar mucha atención, al fin de cuentas termina siendo el factor decisivo, siendo que dicho en otras palabras, la manera en la que comemos es la culpable del 70% de los resultados que alcancemos.

Esto nos da a entender que podemos dedicar grandes horas al entrenamiento o sólo unos minutos a entrenamientos de alta intensidad, no obstante, si no seguimos una alimentación adecuada, pocos o ningún resultado vamos a encontrar en el proceso de transformación corporal.

Por esa razón, en este artículo vamos a recomendarte algunas directrices que debes seguir a la hora de estructurar tu plan alimenticio, especialmente, evitando algunas de las comidas que más nocivas resultan para tu salud y que te alejan considerablemente de tus objetivos propuestos.

Quizás estos alimentos ya son bien conocidos por la mayoría de las personas por sus propiedades que van en contra de la salud, sin embargo, a continuación vamos a explicarte por qué es que son tan malos, lo que posiblemente te llevará a tomar más conciencia sobre ellos, haciéndote pensar dos veces si consumirás dichos alimentos la próxima vez que tengas un antojo.

Finalmente, estos son los 7 alimentos que debes evitar en tu dieta si quieres perder grasa.

El Azúcar

Azúcar es una palabra que la mayoría de los mortales asocian con esa sustancia blanca en forma de polvo que normalmente se utiliza para endulzar los cafés, el té, los postres, etc. Desde un punto de vista científico el azúcar o azúcares son todo tipo de compuestos formado por carbono, hidrato y oxígeno, coloquialmente denominados como carbohidratos, siendo que sustancias como la lactosa, fructosa, glucosa, entre otras, son un tipo de azúcar que, en exceso, también resultan dañinas para la salud, a pesar de que el cuerpo las necesita.

En este caso, el azúcar de mesa viene a ser todo lo contrario, pues a pesar de ser un glúcido o tipo de carbohidrato, es un alimento que únicamente aporta una gran cantidad de calorías con un bajo índice de macronutrientes.

El número de calorías no sólo es el factor determinante por el que debemos evitar el consumo del azúcar de mesa, sino que además esta, al ser un carbohidrato simple, propicia a que los niveles de glucosa se eleven de manera significativa, haciendo que a su vez el páncreas deba generar más insulina para estabilizar esta sobrecarga de glucosa en la sangre.

¿Qué pasa con ello? Bueno, para empezar, la insulina es una hormona que evita que las reservas de grasa se utilizadas como fuente de energía, al mismo tiempo que su excesiva producción conlleve a desarrollar una resistencia hacia la misma por parte del cuerpo. La resistencia a la insulina puede llegar a transformarse en diabetes tipo II.

Claramente, consumir azúcar no nos trae nada bueno, por lo que si deseamos perder grasa, este es el último alimento en el que debemos pensar. Afortunadamente, existen otras alternativas que podemos usar para endulzar nuestras bebidas, tales como el Stevia, los edulcorantes artificiales o la miel. Si nos enfocamos en la salud, lo más recomendable es usar los edulcorantes de manera ocasional, ya que estos también ocasionan trastornos en el metabolismo que impiden que la grasa se queme al mismo ritmo.

Bebidas azucaradas

Las bebidas azucaradas claramente estarían incluidas en esta lista por el simple hecho de que su principal fuente de sabor es el azúcar. Ciertamente, estas bebidas, además de aportar una gran cantidad de calorías en porciones pequeñas, tampoco contienen nutrientes, por lo que lo único que hacen es dotarnos de calorias vacías.

Por si esto fuera poco, muchas de ellas están adicionadas con cafeína, lo que sólo ayuda a que el poder adictivo del azúcar se haga más grande, lo que nos llevará a ese círculo vicioso de cada vez consumir más y más bebidas.

A simple vista, una salida hacia estos peligrosos productos podrían ser las bebidas light que no aportan ningún tipo de calorías, sin embargo, y lo que casi nadie cuenta, es que para que estas tengan un sabor parecido y con un ligero toque dulce, es que tienen una mayor cantidad de químicos, entre ellos el aspartamo que, al igual que los edulcorantes artificiales, ocasionan trastornos en el metabolismo y las funciones fisiológicas del cuerpo.

Si hablamos de salud y no sólo ya de perder grasa, lo mejor sería optar únicamente por agua o zumos de frutas, aunque estos deberían contener cantidades mínimas de azúcar, así como beberse con mayor precaución, ya que al ser únicamente el líquido, la mayoría de los nutrientes y las fibras que se encuentran en las cáscaras son desechadas al momento de la elaboración.

Frituras

Las frituras son alimentos que también deben ser evitados a toda costa. La cantidad de calorías que en su mayoría provienen grasas saturadas es extraordinaria, por lo que no sólo contribuyen a acumular más grasa, sino que también ocasionan un tremendo daño al cuerpo, ya que propician a elevar los niveles de colesterol malo en la sangre.

Para darse una idea, un servicio mediano de papas a la francesa puede aportar igual o más calorías que una hamburguesa grande. Y eso no es todo, sino que estas calorías son completamente vacías, ya que ni las papas ni las frituras embolsadas aportan algún tipo de nutriente, eso sin mencionar que la base de su fabricación son las harinas refinadas (otra forma de azúcares simples) y las sales en exceso que evitan la pérdida de grasa, así como la retención de líquidos, entre otros males para el organismo.

Una buena manera de evitar la tentación es haciendo nuestras propias frituras en casa, para ello podemos tomar un par de patatas y cortarlas en rebanadas delgadas o en forma francesa para después colocar en una bandeja, añadir aceite de oliva y sal a conciencia y colocar en el horno hasta que estén completamente crujientes por fuera.

Fiambres y embutidos

Los fiambres y embutidos, aunque a simple vista pueden parecer una buena opción para añadir a la dieta ya que se tratan de carnes y por tanto, aportan proteínas, lo cierto es que la realidad es otra.

Vamos, que sabemos que todo lo que se hace de forma industrial nunca es bueno para la salud de las personas, principalmente por lo que las grandes empresas buscan es economizar costos, por lo que fabricar un embutido únicamente a base de carnes y especias no es lo más recomendable para ello. En su lugar, para la fabricación de estos productos se suele utilizar una gran cantidad de grasas saturadas y sales que a fin de cuentas son las que se encargan de aportar todo ese sabor característico.

Hay que tener en cuenta que en el caso de las marcas más económicas ya no sólo se limitan al uso de grasas y sales, sino también al de harinas y colorantes artificiales, entre otros químicos para lograr una textura y apariencia similar al de las carnes naturales. No debemos olvidarnos de que las carnes procesadas también conllevan a una mayor probabilidad de desarrollar cáncer.

Bebidas alcohólicas

Cuando hablamos de alcohol no solo nos expones a las grandes enfermedades que su consumo excesivo nos puede acarrear, sino que también aportan una cantidad exagerada de calorías vacías, así como sustancias que sólo llevan a crear una adicción por parte de las personas que lo consumen.

La principal fuente de calorías del alcohol proviene de los azúcares simples, por lo que su tras su consumo, los niveles de insulina se alzan por los cielos, llevando a que la quema de grasas sea retrasada, eventualmente.

Por si esto fuera poco, el consumo del alcohol también está ligado con la estimulación del apetito, por lo que consumirlo, incluso en cantidades moderadas no es lo más recomendable para perder esa grasa extra.

Alimentos congelados

Los alimentos congelados, al igual que los embutidos y fiambres no son nada recomendados para el consumo humano, ya que en su mayoría, estos están compuestos por sodio, grasas saturadas, azúcares e incluso aditivos que sólo nos llevan a querer consumirlos con más frecuencia.

Claramente, estos aportan calorías vacías, ya que nutrientes tan imprescindibles como la fibra que normalmente encontraríamos en los alimentos naturales, son completamente eliminados durante el procesado del producto.

Eso sí, hay que tener en cuenta que todas estas características sólo aplica a las comidas completas como las pizzas, lasañas, hamburguesas, banderillas y otras parecidas, pues en el caso de los vegetales que también podemos encontrarlos ya congelados, la historia es otra.

El caso de los vegetales congelados es diferente, ya que estos no son procesados con químicos, sino que el método con el que se congelan, una vez alcanzan su punto de madurez más óptimo, permite que todos los nutrientes se conserven, lo que muchas veces nos resultará incluso mucho más efectivo que consumir frutas o verduras que llevan algunos días en el refrigerador.

Panadería industrial

Por último, la panadería industrial también resulta nociva para la salud, ya sean las donas, los panes dulces, blancos o hasta integrales, no son nada benéficos si queremos perder grasa, pues aportan una gran cantidad de químicos, así como grasas saturadas y trans, carbohidratos de bajo índice glucémico, poca fibra y nutrientes, en fin, sólo son buenos para apórtar calorías vacías.

La razón por la que los integrales tampoco son recomendados es porque muchas empresas en realidad fabrican sus alimentos con granos que ya han sido procesados y muchas veces la fibra que se encuentra en los mismos se suprime durante este tiempo.

En conclusión

Como ya sabemos consumir este tipo de alimentos únicamente nos llevará a que nuestro proceso de transformación del cuerpo se vea retrasado, pues debido a su gran número de calorías, simplemente nos evitará que seamos capaces de perder grasa.

Aunque en un principio puede resultar difícil alejarse de todos estos alimentos debido a sus componentes aditivos, lo cierto es que haciéndolo poco a poco y tomando conciencia de lo que ganamos una vez dejamos su dependencia hacia ellos, nos ayudará a que el proceso sea mucho más fácil.

Recuerda que la alimentación influye en un 70% de los resultados alcanzados, por lo que si quieres una transformación verdadera, deberás eliminar estos alimentos de tu dieta lo antes posible.

 

FUENTE: https://www.mipielsana.com/alimentos-eliminar-en-tu-dieta/

7 señales de que tu nivel de azúcar es muy alto

La cifra es de las que dan miedo: cinco millones de personas en España padece diabetes, una enfermedad que cada año causa la muerte de 25.000 pacientes. Lo peor de todo es que el 43% de los españoles con diabetes está sin diagnosticar. Son datos aportados por la Federación Internacional de Diabetes.

Una de las principales razones por las que las personas no atienden el problema, es porque los síntomas son muy engañosos. Tienden a desarrollarse gradualmente, así que no los notarás hasta que estés enfermo. E incluso si notas que algo no está bien, los síntomas pueden ser muy vagos, impidiendo que los relaciones con la diabetes.

Es por esto que es importante saber qué buscar. Aquí te indicamos siete señales inusuales de que el nivel de azúcar en tu sangre puede estar desequilibrado. Y tómatelo en serio: si no es atendida, esta enfermedad puede provocar complicaciones serias como enfermedades cardiacas, problemas en los riñones, daños en los nervios y pérdida de la visión.

ORINAS MUCHO
El aumento del número de veces que vas al baño a orinar, es indicación de que el azúcar en la sangre está fuera de control. Cuando tienes demasiada glucosa en tu torrente sanguíneo, tus riñones tratan de trabajar horas extra para eliminarla mediante la orina. Como resultado, terminas orinando más de lo usual, incluso en medio de la noche.

TIENES DEMASIADA SED
En realidad es un pez que se muerde la cola. Orinar con mayor frecuencia significa deshacerse de más agua de la usual, lo que te pone en riesgo de sufrir de deshidratación. Esto te hará sentir sediento y con la boca seca, incluso si estás tomando la misma cantidad de agua de siempre. Además, debido a que estarás bebiendo más agua. Además, debido a que estás tomando más, también orinarás más. (Es un círculo vicioso).

ESTÁS EXHAUSTO
La fatiga es un efecto clásico de la deshidratación. Así que si estás orinando con mayor frecuencia y padeciendo demasiada sed, puede que también te sientas cansado, incluso si duermes y despiertas a la misma hora de siempre. Despertar varias veces por la noche (para ir al baño, por ejemplo) también interrumpe tu descanso. Como resultado, dormirás menos de lo que piensas.

VISIÓN BORROSA
La mácula ocular es un pequeño lente en el centro de tu ojo responsable de afinar la visión central. Sin embargo, cuando tus niveles de glucosa están demasiado altos, fluido puede filtrarse en la lente y hacer que se hinche.

Esto puede cambiar la forma del lente, lo que impide que enfoque correctamente. Cuando esto ocurre, tu visión puede volverse borrosa, incluso si traes puestos tus lentes.

SANGRE EN LAS ENCÍAS
Las mismas bacterias amantes del azúcar que provocan que tus heridas tarden en sanar, pueden afectar las encías. Esto puede provocar enrojecimiento, hinchazón y sangrado cuando te cepilles los dientes o utilices hilo dental. Normalmente, tu cuerpo combate a los gérmenes que causan infecciones en tu boca. Pero un nivel elevado de azúcar, pude convertirla en un lugar mucho más amigable para las bacterias y disminuir las propiedades naturales de tu cuerpo para combatirlas.

MANCHAS RARAS EN LA PIEL
Niveles de azúcar en la sangre demasiado elevados pueden dañar los vasos sanguíneos, incluyendo los que se encuentran justo debajo de tu piel. Este daño puede provocar manchas rojas o cafés en la piel, especialmente en las piernas. Las manchas regularmente dan comezón e incluso pueden volverse dolorosas. Asimismo, puede que notes manchas oscuras en los pliegues de piel (particularmente axilas, ingle o cuello). El exceso de azúcar en la sangre puede causar que las células de piel se reproduzcan más rápido de lo normal. Las nuevas céulas tienen más pigmento, lo que causará manchas. Estas probablemente no duelan, pero pueden provocar comezón o incluso mal olor.

RELACIONADO: Azúcar: toda la verdad

¿QUÉ HACER?
Si te sientes demasiado cansado o sediento uno o dos días, probablemente no pasa nada. Pero, si los síntomas prevalecen por más tiempo, o si son acompañados por otros síntomas, ve con tu médico lo antes posible. Estos son síntomas claros de diabetes y deberías de ir con el doctor de inmediato. Tu doctor te realizará exámenes de sangre para identificar el nivel de azúcar. Si es demasiado alto, puede que te recomiende un medicamento para manejarlo. Sin embargo, cambios en tu estilo de vida pueden hacer la diferenciaUna dieta saludable, basada en vegetales, puede ayudar en el tratamiento de pre diabetes y diabetes.

 

Fuente: http://www.menshealth.es/salud/articulo/sintomas-nivel-de-azucar-alto

LA IMPORTANCIA DE LAS GRASAS

Se trata de un grupo de moléculas muy variado, pero que tiene ciertas características en común, como que no se disuelven en agua (sí, sí, como el comercial del aceite y el agua que todos hemos visto). Son cadenas de hidrocarburos de tamaño variable y poseen 9 kilocalorías por gramo de lípidos.

Si bien hay una clasificación bioquímica, que es realmente relevante, la trataremos de la manera más sencilla posible a continuación:

  • Saponificables
  • Simples: grasas y aceites.
  • Complejos: lípidos de membrana, presentes en las paredes de las células.
  • Insaponificables
  • Prostaglandinas y esteroides, entre otros: encargados de una multitud de efectos en el cuerpo humano.

 

En este post nos enfocaremos principalmente en los triglicéridos y su función en el aporte de proteína, ya que las funciones de los lípidos en general llegan a cientos, o tal vez miles, si nos vemos muy específicos (y el tema daría para libros enteros).

 

Ácidos grasos
Los ácidos grasos son las moléculas básicas de los lípidos saponificables (aceites y grasas), que consisten en una larga cadena de hidrógeno y carbono. En estas cadenas algunas veces encontraremos enlaces dobles, y llamaremos insaturados a los que posean esta característica. Entre los insaturados y poliinsaturados (aquellos con varios enlaces dobles), encontramos los ácidos grasos Omega 3 y Omega 6.

 

Acilglicéridos
Formados por ácidos grasos y una molécula de glicerol. Entre ellos, los triglicéridos tienen mala reputación entre la gente, pero lo cierto es que son una muy importante reserva de energía y son parte básica de nuestra dieta.

Y ¿qué hacemos con los lípidos en nuestro cuerpo?
Son una de las fuentes de energía más importantes con las que contamos. Además tienen muchísimas más funciones casi en todos los procesos que se llevan a cabo en nuestro cuerpo, directa o indirectamente.

Digestión
Los triglicéridos son la principal presentación en la que nuestro cuerpo consume grasas. La digestión se da desde la lengua y el estómago, donde encontramos lipasas lingual y gástrica (enzimas que descomponen las grasas), aunque el punto de mayor importancia es en el intestino delgado.
La digestión de las grasas está mediada, en el siguiente punto, por los ácidos biliares. Estos descomponen las moléculas de grasa en gotas un poco más pequeñas. Cuando tenemos estas gotas, entra en acción la lipasa pancreática, una enzima que se encarga de romper los triglicéridos en moléculas más pequeñas, de ácidos grasos libres y de ácidos grasos pegados a un glicerol.

El siguiente punto es la formación de micelas. Las micelas son agregados de ácidos grasos y productos biliares, que se forman y se rompen constantemente, y cuyos componentes pueden ser absorbidos por los enterocitos.

Absorción
Las células del intestino pueden absorber los productos de la digestión de las grasas. Estas transformarán las grasas en partículas llamadas quilomicrones, que a su vez pasarán a la linfa, después a la circulación sanguínea y de ahí se distribuirán al cuerpo entero.

Distribución
Los ácidos grasos se trasladan por la sangre y se almacenan en el tejido graso. Sí, en ese tejido que tanta lata nos da y que tanto cuesta bajar, pero también forman parte de la estructura celular, de las hormonas que requerimos y muchísimos procesos que no podríamos nombrar en este momento. En este punto, nos importa su rol como fuente de energía, y esta fuente de energía tendrá sus principales depósitos en los tejidos grasos de los que hablábamos anteriormente.

Utilización
Los ácidos grasos son la fuente de energía más abundante que posee el cuerpo humano, y esto se da al oxidarlos. De acuerdo con lo estudiado por Wolfe (1998) los ácidos grasos proveen energía de sobra mientras comenzamos a realizar ejercicio, y mientras aumenta la intensidad hasta alrededor del 65% de intensidad, los ácidos grasos alcanzan un equilibrio entre lo que producen y lo que se utiliza. Si vamos más allá en cuestión de intensidad, lo que sucederá es que la glucólisis remplazará a la oxidación de las grasas, y Wolfe explica en su artículo que uno de los puntos de control para determinar la tasa de oxidación de grasas es precisamente la entrada de sustratos a la mitocondria, en este caso inhibida por la acción del glucógeno.

Durante el ciclismo, el triatlón o cualquier deporte de alta intensidad, una buena parte de nuestra energía dependerá de la oxidación de grasas. Como lo hemos mencionado anteriormente, poseen una gran cantidad de energía, pero se utilizan al máximo solo en ciertas intensidades, por lo que el aporte de estas a tu dieta debe ser moderado para no exceder las reservas de grasa de tu cuerpo.

FUENTE: http://www.bikeafondo.com.mx/entrenamiento/nutricion/item/1874-la-importancia-de-las-grasas/